Fuente: 18/11/2009 - Univerciudad - programa nº 10

Primer piso de calle Buenos Aires. Acabamos de subir por una estrecha y empinada escalera.
Me acomodo en un pequeño y envidiable living, mientras espero el café que me prometió.
Digo envidiable, porque en tan sólo unos pocos metros cuadrados está casi todo lo que uno siempre quisiera tener cerca: libros
por todo el cuarto (sobre todo los de Eduardo, ese uruguayo que de no ser por una letra, sería de la familia),
unas guitarras en el suelo, pinturas en la pared, pilas de discos de los más diversos géneros y autores, muchos
conciertos para ver, un reproductor de DVD con su respectivo home theater y en la pantalla del televisor
Enrique Bunbury cantándonos bajo un cielo de circo. En esa atmósfera donde la música rebota por las paredes
y se nos mete dentro, allí mantenemos esta charla de poco más de dos horas.
De Germán Galdeano puedo decir muchas cosas. Decir tal vez que es un cantautor villamariense, que nació bajo el signo
de Escorpio el 25 de octubre de 1980, ó que sus primeros acercamientos con la música los tuvo con la interpretación en
guitarra de temas de Silvio Rodríguez, Luis Aute, Pedro Guerra o León Gieco.
Un muchacho que se acercó a la música por los “pinchazos” que le dio su hermano Aníbal, quien le obsequió el disco
“Mano a Mano” de Rodríguez con Aute y a quien pudo ver en Córdoba gracias a que sus padres le obsequiaron la entrada
cuando tenía unos 16: “ahí se dispara todo, ahí empieza el quilombo acá dentro”, rememora.
Podría arriesgar, sin temor a equivocarme, que Germán es un tipo fuerte, de empuje, perseverante en sus proyectos y
sincero en sus palabras. Puedo decir que habla mucho y que habla con el corazón, le encanta los vínculos con las
personas, es alguien que ama las cosas que hace y las disfruta a pleno.
Debo mencionar que fue estudiante de la Lic. en Composición Musical (UNVM), que cursó estudios en el Conservatorio
Felipe Boero, además de asistir a un popurrí de cursos, seminarios y clínicas. No olvidar también que egresó de una
escuela técnica, que debió optar (por propio interés) entre estudiar Relaciones Públicas y Composición Musical,
y que la carrera de Letras es una materia pendiente entre sus búsquedas.
¿Por qué hace canciones, Germán?
Hago canciones porque no puedo escribir un libro. Siento que uno debe estar empapado de muchas cosas para escribir,
y la canción es un formato que permite todo. Yo escucho canciones muy malas y otras que me sirven para decir, eso
es la belleza. Es un género literario que en algún punto se lo ha tomado como un género menor, siempre se lo
asocia a la música, pero para mí un disco de canciones es primero la letra, después la música.
Mi trascendencia depende, no de que yo haga grandes inventos o grandes cambios; sino de que las pocas conclusiones
de la vida que yo pueda sacar, las pueda transmitir de una manera clara. Para ser claro, debo saber comunicarse,
por eso para mí es importante la lengua. Tengo un mambo grande con la literatura. (…) Yo soy una persona con
mucha constancia en casi todos los aspectos de la vida, soy muy terco… muy terco (lo enfatiza). Me cuesta mucho
entender que el límite de las cosas que uno desea la pongan agentes externos. Trato de ir a donde me lleva la
convicción y no frenarme, prefiero el error mil veces, pero también es real que yo disfruto más de los trayectos
de los viajes, que de las llegadas, es una constante en mi vida. (…) Empecé a dar algunas clases particulares
porque quería ganarme una moneda y tuve un gran descubrimiento que fue la docencia. Hoy yo vivo de eso…
¿Te gusta la enseñanza?
¡Me encanta! Como todo, lo voy a hacer mientras lo disfrute, porque en la docencia si vos das clases sin ganas,
lo único que hacés es joderle la cabeza a los pibes. Trabajo en una escuela agro-técnica de James Craik, en un
campo donde hay invernaderos, cría de conejos, pollos, tambo. Viajo de lunes a jueves, trabajo con los agrónomos,
y yo doy las prácticas. Me descubrí en un lugar muy lindo.
Allá hay dos colegios, el público y el privado, y al público van los pibes que tienen ganas de ir y los que van
porque no pueden ir al privado, hay muchas realidades distintas.
Yo trabajé en un colegio privado donde estaba todo bien, y después lo hice en un público, y me di cuenta que yo
no vuelvo más a un colegio privado. No vuelvo más porque la gente como yo, que quizás tengamos más voluntad que
formación, hacemos falta en los lugares donde la voluntad se hace más necesaria. Me gusta el feedback, porque
los changuitos no lo saben pero todos los días te meten fichas y te enseñan cosas, porque ellos ven las
realidades desde su lugar y yo voy creciendo y voy perdiendo la inocencia, cosas que son vitales, y los locos
sí tienen eso. He logrado encontrar un balance entre el respeto, el buen trato, pero también el buen código
y eso es muy lindo.
Germán Galdeano incursionó desde temprana edad en la gestión cultural organizando y coordinado La Visagra,
espacio pluriartístico donde se presentaron alrededor de un centenar de artistas de diversas latitudes.
Fue el responsable del ciclo Jueves de Varieté que se realizó en un teatro/concert de la costanera y ha
producido y participado de otros eventos culturales, principalmente relacionados con la música.
¿Creés que en los últimos años se ha dado en Villa María una explosión cultural, un acontecimiento
importante que está pasando ahora y que no se había dado nunca?
Cuando yo empecé a ver a bandas de rock y a tocar algunas cosas con mi guitarra, me juntaba con gente que le
gustaba mucho el heavy, yo no me identificaba mucho con eso, ellos tenían su banda y yo iba a sus ensayos.
Tendría quizás, 14 años e íbamos al bar Tino, que ya no existe más. Ahí ya tocaban Fuck’n Flanders, Abelardo
y los Pordioseros y otros… todo lo que podías ver de rock en sus variantes o blues; no era como ahora que vos
te metés a un bar a escuchar música y podés escuchar rock, tango, blues, jazz, bossa, fusión, electrónica, y
más allá de la cuestión de género, ahora vos podés ir y chocarte con una puesta no sólo de música, sino
audiovisual. Está bien que la tecnología avanzó, pero hoy por hoy, las generaciones que están haciendo
música se lo tomaron de otra forma, entendieron que es un hecho artístico pero también un producto. El
hecho de que yo miré para allá y 50 miren para acá no es una coincidencia, ellos están esperando algo de mí,
mientras mejor yo se los pueda dar, más satisfechos estarán y yo también. Creo que eso se entendió, creo
que la gente de la música cada vez exige más, se instaló algo que antes no existía que es la cultura de la
banda en vivo. Hay muchos lugares donde hay bandas en vivo, hay cineclubs, muestras artísticas...
Otra demostración, cuando yo hacía La Visagra, presentamos alguna vez, además de la música, una muestra
de fotografía, un libro… ideas como esas siguieron naciendo después con chicos posteriores a mi generación,
como el Destilarte. Lugares donde hay mucha concentración de cultura. Y cuando vos te ponés a pensar que
todo eso se hizo con 10 pesos, es raro. Arrancamos cobrando un peso, al cuarto año cobrábamos 4 o 5 pesos.
Ahora creo que estamos cobrando entradas más decentes, 8 mangos… En el 2000 más o menos, lo conocí a José
Azocar y el loco me dijo algo que era cierto, porque yo me acuerdo que en ese entonces, todavía pintaba
tocar gratis, y José un día, tomando un cerveza me dijo, “es gratis porque no hay cultura de pagar, no
porque la gente no tenga la guita, hay que cobrar” y se puso muy terco en esa postura. Yo empecé a
seguir esa postura, porque a José en algunas cosas le reconozco mucha cabeza. Creo que la gente se fue
acostumbrando. Estoy seguro de que los pibes que hoy tienen 16 y que empiezan a hacer sus primeras armas
tienen un panorama distinto al que tuve yo, que no voy a decir que fue hostil, pero se encuentran con los
lugares abiertos, la gente acostumbrada…
En la música hay muchas bandas, de muy buena calidad y que hacen sus propias canciones y escriben
sus propias letras; eso demuestra un crecimiento importante.
Ese es otro punto donde quería pararme, creo que si hoy formamos una banda de covers no me va a ver ni Dios,
porque ya está instalado la música original. Ya no es raro que uno en su casa tenga un disco del loco que vive
a dos cuadras, porque se produce, hay un montón de discos de Villa María. Es muy loco porque el cover ha quedado
relegado a los lugares del centro.
Yo creo que toda la movida que se hace en Villa María, que se hace muy a pulmón, habla de que hay una voluntad
muy fuerte de parte de los artistas y estoy convencido de que hay que ser muy ciego para no verlo, para no darse
cuenta desde arriba, desde las instituciones. Si a eso lo inyectaran como lo hacen con tantas otras cosas, si le
facilitaran espacio, si los ayudaran con las producciones, ganarían las bandas y las instituciones. Yo no quiero
que me pongan una luca para hacer un show, pero sí me encantaría que generaran espacios reales, no una vez al
año en verano, porque nosotros tocamos todo el año.
Nosotros ensuciamos las paredes del centro con nuestros afiches y eso es algo que lo podés ver de muchas formas,
hace poco veía un video de Cortázar en París que decía que un afiche encimado de otro y arrancado termina
formando una collage, que es algo muy urbano, y es una visión artística; pero la realidad también es que
también ensucia. Yo me pregunto, ¿no estaría bueno que la Municipalidad genere un espacio visible donde
todos los artistas que quieran promocionar algo puedan hacerlo? Entonces en vez de hacer 200 afiches y
repartirlos por todo el centro, que haya en ciertas articulaciones ese espacio donde se pueda encontrar
esa información. Esas cosas que son simples, a mí me encantarían que pasaran. Estaría buena un publicación,
solventada, para que tenga una calidad copada, donde se de a conocer todo lo que pasa culturalmente, porque
hay interés, y yo no conozco de presupuesto, pero sé que con muy poca plata armo shows, entonces también sé
que la Municipalidad o quién sea con un poco podría.
Me encanta la Medioteca, los arreglos de los bulevares, muy bonito el subnivel; pero también me gustaría que
como hacen eso, miren otros lugares. En este momento el que hable de Villa María y no ponga dentro de sus
características el arte, no está mirando bien.
Además de la docencia y la gestión cultural, Germán Galdeano es, ante todo, un músico, un artista; junto
a su banda La Fanfarria se encuentran próximos a editar su primer disco compacto. “Contame algunas cosas…” es el
título de esta producción en la que convivirán 10 canciones de los más diversos géneros cuyo gen es el amor
como máxima expresión, “como sentimiento pasionario, que nos mueve a hacer”.
¿Qué significa este primer disco a punto de lanzarse?
Es una locura hermosa, que es de los cuatro, no mío. Tendrá 10 temas que se seleccionaron, cinco son pensando
en la banda, los otros cinco son una recopilación de canciones que yo escribí entre los 16 y 26 más o menos.
En el disco está metido un pedazo de mi vida, de mi quehacer musical.
Después todo creció con los músicos, los chavalitos, como les digo, son seres humanos grandiosos, porque
se juntaron muchas veces a ensayar sabiendo que yo no iba a ir cuando estuve enfermo. Mi planteo era ir
detrás de la letra, los locos lo entendieron, lo adoptaron y como si fuera poco aprendieron a disfrutarlo.
Hoy por hoy, La Fanfarria es, y esto sin poesía, una extensión familiar, porque he tenido momentos
maravillosos con ellos y grandes desencuentros; pero seguimos juntos. Yo sé que mucha modestia pasa
a ser soberbia, pero hay muchas cosas que las quiero rescatar porque son importantísimas, estoy con gente
de la que yo me hice amigos después de empezar a tocar… Hay muchos bateristas que me gustan en Villa María,
pero te digo la verdad, no hay ninguno mejor para mi banda que el “negro” Mondino, porque es muy especial y
es una persona que me entiende y compone canciones muy lindas, entonces él sabe de qué estamos hablando,
y técnicamente es un monstruo. El “Mati” Sánchez, es un bajista de la ostia, muy sensible, un tipo que te
presta mucha atención, sabe escuchar en la música y en la vida; entonces cuando le mostrás una canción se
interesa por el qué quiere decir esa canción, mete su bajo y es como un sostén. Es un laburador de la
música, tiene muchas bandas, se levanta temprano a estudiar, el loco me encanta como músico y como humano.
El “Sam” Maciel es mi amigo de muchos años, para mí es un soldado que viene peleando conmigo desde hace rato,
con él hemos tenido los mayores desencuentros. Hizo una experiencia muy fuerte en este disco, porque no sólo
toca sino que graba, edita y masteriza; es la primera vez que produce un disco solo. El loco se clavó muchas
horas en el estudio que nosotros no. Hoy tomo el disco y está todo lo bien que podía estar.
Mencionaste tres de los cuatro integrantes, te faltó decir ¿quién es Germán Galdeano en ese proyecto?
A la hora de tocar soy la cara visible del proyecto, el que sostiene la letra. Mi función en esta familia es sostenerla,
porque los demás chicos tienen varias bandas, hay cosas de la gestión que las sostengo yo; primero porque me parece
justo ya que a ellos no les pago por ensayar, solo cuando tocamos; entonces hago todo lo que es prensa, difusión,
pegar afiches, busco la fecha y todo eso. Yo vengo a ser como el compositor, pero como con esa palabra yo no
me llevo bien, yo creo que en la banda soy el hacedor de canciones, un laburador de la canción, un tipo que busca.
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NADIE SE SALVA DE ESTAR VIVO
(Letra: Germán Galdeano)
En la cartera tus billetes
viven haciendo huelga por espacio reducido y malos tratos,
el hombre que te pide una moneda en el metro de Santiago
es menos paria que tu pobre corazón.
Los Ángeles son esos bichos que revolotean
cerca de la mano tiesa cuando empiezas a tomar,
y el que te juzga por perder la cabeza
es un pobre tipo que no puede perderla tan seguido como vos.
Para las cenas tus banquetes
te contestan las preguntas a tu modo y desconfían de tu buena educación,
para las chicas tus carteles
de 24 horas abierto son un delirio de la compasión.
Serán los credos esas terribles ideas
que se te aparecen por la cama cuando asoma peligrosa una conclusión,
y el que te mira sólo espera por la suerte
de cruzar las cosas y vivir al modo que más odia de vos.
Nadie se salva de estar vivo
al menos mientras late el corazón
nadie se escapa de sí mismo
y de las garras propias no se sale, no, no, no, no.
En la mirada de la gente
sos la que más premios gana tus excesos son delirios de autosatisfacción,
para que suelten sus billetes
los tipos de traje tienen que pensar que no dormirán en casa hoy.
Será el amor eso que vos nunca encontraste
tanto cuerpo suelto no da tiempo de afinar la percepción,
por cada cama que habitaste
deja de correr la sangre que circulaba por el colchón.
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GERMÁN GALDEANO Y LA FANFARRIA SON:
Matías Sánchez - Bajos
Gustavo “Sam” Maciel - Guitarras eléctricas
Fernando “Negro” Mondino - Batería / percusión / coros
Germán Galdeano - Voz / coros / guitarras nylon y acero (6 y 12 cuerdas)
Participan en el disco:
Ángel Rodríguez - Pianos / Hammond / acordeón
Laura Rodríguez - Coros
Laura Alberti - Tambores uruguayos
Marcelo Suárez - Tambores uruguayos
Solana Cortéz - Tambores uruguayos
Ezequiel D’agliano - Percusión
Mateo Oviedo - Saxo
Fuente: 12/07/2009 - Dario Falconi - entrevistas, notas y otros textos...
Fuente: 12/07/2009 - El diario del centro del país

Llegó la hora de renovar la agenda, de hacer algunos balances, de cargar las pilas y de tomar el
impulso para comenzar un nuevo año.
Queríamos cerrar este ciclo con un mosaico de opiniones de algunos actores de la esfera artística-cultural
de la ciudad, para que nos comentaran su visión de lo sucedido en el año que ya pasa a ser historia.
¿Quién mejor que ellos para que nos digan sus logros, los inconvenientes y las esperanzas que poseen? Cada uno,
desde su realidad, nos dirá que cosas destaca del año que se va.
La consigna fue simple, consistió en preguntarles: "¿Cómo viste el desarrollo artístico-cultural de la ciudad
en este 2008?". Se les ofreció espacio (reducido por cierto) para que nos dieran una idea al respecto.
por Darío Falconi
Germán Galdeano
Productor de espectáculos musicales / Músico
Creo que junto con el crecimiento de la ciudad y con el arribo de mucha cantidad de gente por motivos
laborales o por la Universidad, la producción artística, como otras supongo (aunque yo solo conozco de ésta)
aumentó muchísimo y es por eso que de unos ocho años quizá a esta parte (que es el tiempo además en el que
estuve más vinculado a la movida, sobre todo musical, de la Villa) la evolución de las expresiones culturales
ha ido siempre cuesta arriba, eso hay que reconocerlo. Luego si uno quiere evaluar o pensar en si la calidad
va también junto a la cantidad, eso es otro tema y es por una cuestión simple, no de falta de voluntad sino
de espacios aptos, preparados y claro, no olvidemos la cuestión económica; pero, como decía, la Villa se
vuelve día a día un lugar cada vez más tomado por la cultura. Para mi humilde opinión, la cultura es en este
momento un perfecto caldo de cultivo y ésta comparación carece de toda poesía, pero se ajusta perfectamente
a como lo siento.
La ciudad cuenta en este momento con mucha gente haciendo y con ganas de hacer, eso se nota, eso se siente
cuando uno va a los lugares donde se toca o se expone, o se lee. Las propuestas son cada vez más completas y
la novedad no deja de aparecer, el 2008 entonces para mí es como todos los últimos años; en la producción
cultural un éxito, porque mas allá de los logros se ha avanzado, se ha andado algo más de camino y eso es lo
único, que por más que el apoyo de las entidades todas brille por su ausencia, que por más que las trabas
sean a veces todas, eso de andar es lo único que no tiene que dejar de pasar.
Fuente: 28/12/2008 - El diario del centro del país

Germán Galdeano presenta su disco con la banda. Mezcla de ritmos, influencias y miradas hacia las relaciones humanas, entre amor y odio. 12 canciones con personalidad propia
La Fanfarria se hará sentir esta semana. Dicen que no será una presentación más, sino que la ocasión del encuentro amerita festejos. Dicen que tienen algunas cosas para contar, o para escuchar. Dicen que llegarán en un Barco a la Luna. Dicen que dicen, que el Jueves de Varieté Germán Galdeano y la Fanfarria presentarán el disco.
“Contame algunas cosas” es el nombre de la placa. No saben si llegarán a tiempo a terminar las copias para el jueves, pero la presentación se realizará de todas maneras, “igual vamos a tocar el disco”, aclaran.
La placa incluirá 12 canciones, que son el recorrido desde los 16 años a la actualidad de Galdeano y está producido por el Estudio La Púa. Ese transitar por el camino serrano de la vida, está reflejado en la variedad musical, en las miradas hacia el mundo y en los estados de ánimo.
“Básicamente es un disco de canciones, en cuanto al género, mucho más allá de que esté envuelto en una banda de rock siguen siendo canciones porque vengo de ahí, de la canción de autor”, comenta Germán Galdeano y sostiene que fue la Fanfarria la que le cambió el ritmo a sus letras.
La banda se armó hace 1 año y medio, y en ese mismo tiempo empezó a gestarse el disco. “Tenía un montón de canciones hechas de los 16 en adelante, y veía que algunas no entraban en la trova... Después empezaron a aparecer otros códigos, y no encastraban con lo que venía escuchando, cuando entró la banda se adaptaron a la idea, porque no son músicos que vienen de canción y acá todo es en función de la letra, o por lo menos yo lo vivo de esa manera, porque no me da el cuero para escribir un libro y la canción te permite tantas cosas, se puede ser poético y metafórico, pero también crudo y viseral... Y la banda aportó mucho, la musicalidad creció mucho más allá de lo que venía escuchando”.
La Fanfarria nació como una denominación general a todos aquellos amigos e invitados que acompañaban a Galdeano en los toques. Luego tomó forma y vida propia. Hoy son: Matías Sánchez (bajo); Fernando Mondino (batería); Gustavo Maciel (guitarra eléctrica) y el propio Galdeano (guitarra criolla y nylon). “Hoy es una banda, los arreglos son hechos por todos, lo único que es netamente mío son las letras... Hoy funciona porque están ellos”.
Para esta presentación estarán además los artistas invitados que fueron parte de la grabación del disco: Ariel Rodríguez (teclas); Marcelo Suárez y Solana Cortés (quienes conforman una cuerda de tambores junto al Negro Mondino); Laura Rodríguez (voz) y Anibal Galdeano (en el rol de VJ), quien será responsable de la imagen.
Para la grabación estuvieron “15 días internados, después empezó el trabajo dentro de los huecos del estudio... pero ya va llevando 4 meses de trabajo, más tiempo del que pensamos, pero también habíamos pensado otra grabación, incluso quedó gente afuera”.
“A mi me superó las expectativas. Pero creo que tiene lógica por de dónde vengo y cómo vengo trabajando... Me sorprende la banda, son músicos muy grosos y sobre todo muy buena gente, que se comprometió mucho con este trabajo y es muy prolijo”, resalta el joven artista.
Aunque es el autor de todas las letras y se confiesa un hombre de la canción, se muestra sorprendido por el resultado y la mezcla de ritmos que conforma la placa: “La atmósfera que tienen las canciones no se choca en ningún momento con las letras. El disco termina teniendo rock rabioso, pop moderno, candombe... Son 12 canciones y si hay 2 parecidas es mucho!”.
Se reconoce un curioso musicalmente y dice que si alguien le suelta que tal o cual canción es similar a... no dudaría en decir que sí: “Lo asumiría porque me parece que es sincero, nadie puede negar de donde viene y yo soy esta gente... No quiero inventar un género nuevo, no voy a revolucionar la música con este disco”.
Galdeano comenta que las letras principalmente “hablan de las relaciones, cómo se manejan y cómo las veo. Tiene mucho amor y odio el disco... ‘El Río’ es una canción que si le sacás la música es un diálogo entre ex novios, una interpretación del amor. Las canciones hablan de lo que veo, de lo que me cuentan, es lo que sé hacer... pararme como observador”.
El arte de tapa es de Gustavo Ballas (hijo), “no va a coincidir con el orden de las canciones, sino que tengan un hilo conductor”.
Todos a proa...
El inicio del show del jueves será con Barcos a la Luna, la banda de Córdoba. El inicio será puntual, a las 23.30. Las entradas: 7 pesos.
Luego la Fanfarria empezará la presentación con la formación oficial, más las imágenes de Anibal Galdeano, las que fueron elegidas especialmente acorde a las letras de las canciones: “Tiene la cintura como para saber qué es lo que uno quiere decir”.
Los invitados comenzarán a sumarse durante el espectáculo, que integrará las 12 canciones del disco, más 3 que fueron dejadas de lado, “basicamente porque me parecía un abuso poner tantas canciones”.
“De lo que pase después de presentar el disco no sé nada... No tengo muy en claro para qué es un disco tampoco... A mi Internet me parece alucinante para los que no estamos con empresas grosas, así que si viaja por Internet y se lo baja un loco a unos kilómetros yo estaría chocho!
Nosotros estamos dentro de lo que sería el Indie, pero somos independientes porque así estamos, si me ofrecés algo agarro! no es mi bandera, así que lo que pase con el disco...”
Marcelo J. Silvera
Fuente: 14/10/2008 - Puntal Villa Maria

EL DIARIO reunió a artistas, productores, organizadores de eventos, responsables de
espacios artísticos y editores culturales para que respondan a estas tres preguntas básicas:
I. ¿Cuáles creés que son las razones por las que la ciudad tiene más actividad cultural que antes?
(mayor poder económico, mayor población universitaria, más oferta)
II. En tu actividad, ¿en qué aspectos han influido, positiva y negativamente, estos cambios?
III. ¿Qué creés que le falta para que se convierta en un verdadero portal turístico?
...
Germán Galdeano, organizador de recitales
I. La cultura como toda actividad tiene conexión con lo económico pero también cada vez es más a
pulmón sobre todo en mi área que es la música, donde últimamente se han multiplicado ofertas en pubs.
Acá también aparece una ironía; ¿Será que la música en vivo hoy es necesaria, que trae gente, porque
está directamente conectada con la actividad gastronómica, por decirlo de alguna forma? Se demanda
música en vivo pero se paga muy poca. Es cierto que la movida es mayor, por lo que hay que darle
crédito a la UNVM. Pero lo que se genera puertas afuera de la universidad por sus propios alumnos
no la respalda. Desde el municipio, en el único momento que tenemos una chance en los ciclos de verano.
III. Para ser un lugar de turismo debe ofrecer actividades de lunes a domingo y no sólo en el centro.
Hay que cubrir toda la noche también. Y que cortar las calles no pueda ni deba ser sólo para un discurso
político sino también para que la gente baile y se divierta.
Fuente: 27/09/2008 - El diario del centro del país
